Lo ideal sería hacer una caja fuerte de obra. Es decir, si estás pensando en hacer reformas en casa, lo mejor es encontrar un sitio y empotrar la caja fuerte antes de terminar la obra. Así quedará mucho más oculta y pasará mucho más desapercibida. Puedes empotrar la caja fuerte en un armario. Para ello, lo mejor es qun un albañil te haga el agujero dentro del armario, empotre la caja fuerte y después te disimule la caja con el mismo material del que está forrado el interior del armario.


Otra opción es empotrar la caja fuerte en una pared. Por ejemplo, si la ponemos en la parte baja de una pared puedes después disimular la tapa con unos enchufes que sean iguales al del resto de la habitación. Nadie notará que ahí hay una caja fuerte.

También puedes colocar la caja fuerte detrás de una pared y poner delante un cuadro. Para ello, también debe ser un albañil el que te haga el agujero en la pared y te prepare la pared para colgar el cuadro. En la habitación de tu hijo también puedes ocultar fácilmente una caja fuerte. Detrás de la zona de juegos o detrás de su cuna. Piensa que si un ladrón entra en tu casa, la habitación de tu hijo será el último lugar en el que entre buscando joyas.

Por último, otro buen escondite sería la cocina. Puedes aprovechar un rincón que tengas dentro de un armario, un cajón, con utensilios como cacerolas o sartenes, para poner la caja fuerte. O también puedes aprovechar la despensa, si tienes, y detrás de todas las latas y conservas, colocar la caja. ¡La cocina es un lugar donde pasará totalmente desapercibida!

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